Cicatrización y procesos inflamatorios
Condiciones como la Dermatitis, la Psoriasis o incluso brotes intensos de Rosácea pueden generar inflamación crónica que, si no se controla, deriva en cambios texturales permanentes. De igual forma, el rascado persistente derivado de la Urticaria o infecciones por Hongos en la piel puede complicar la recuperación del tejido, resultando en marcas hipertróficas o atróficas.