Complicaciones por humedad persistente
Un ambiente cutáneo húmedo facilita la proliferación de hongos en la piel y el desarrollo de onicomicosis en los pies. Además, es común que la sudoración excesiva agrave cuadros de dermatitis y dermatitis seborreica debido a la irritación constante. En pacientes que ya lidian con psoriasis o urticaria, el sudor actúa como un irritante químico que puede desencadenar brotes severos, haciendo que la piel se vuelva reactiva y propensa a la inflamación crónica.