De la queratosis actínica a la seborreica
Mientras que algunas formas son puramente benignas, otras están estrechamente vinculadas al daño solar acumulado, lo que eleva el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Es crucial no confundir estas asperezas con cuadros de dermatitis o psoriasis, ya que su origen celular es distinto. En pacientes con antecedentes de rosácea o acné, la textura de la piel puede verse doblemente comprometida, requiriendo una revisión exhaustiva que descarte problemas cutáneos premalignos bajo la supervisión de un especialista.