Hiperpigmentación e hipopigmentación
Entre las condiciones más comunes encontramos el melasma, caracterizado por parches oscuros relacionados con cambios hormonales, y el vitiligo, que se manifiesta con la pérdida de pigmento. Es vital diferenciar estas manchas de las marcas dejadas por cicatrices o de la descamación que provocan los hongos en la piel. Incluso cuadros de rosácea o dermatitis seborreica pueden dejar zonas eritematosas que el paciente percibe como manchas persistentes, requiriendo un análisis clínico para no confundirlas con una simple peca o un léntigo solar.